25/08/2008
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BRAU Beviale 2008 : el mercado de las bebidas está cambiando
BRAU Beviale 2008, la fiesta del sector europeo de las bebidas, se celebrará del 12 al 14 de noviembre en el centro ferial de Núremberg. Ya han anunciado su participación más de 1.400 expositores de materias primas para bebidas, tecnologías, logística e ideas de marketing. Por parte de la demanda, este año se espera que acudan al salón de bienes de inversión más importante del sector cerca de 34.000 potenciales clientes.
Pabellones temáticos y de TI proporcionan soluciones Estos potenciales clientes deberían planificar una visita a los dos pabellones temáticos. "Energía & Agua" celebró en la cita de 2007 su estreno y en la convocatoria de 2008 es más actual que nunca debido al constante incremento de los precios, de las reglamentaciones regionales y de las leyes de protección del clima. Los expositores muestran un gran interés por la extraordinaria presentación del pabellón 7A – organizada por la NürnbergMesse en cooperación con el Competence Pool Weihenstephan (CPW) de la Universidad Técnica de Múnich. El espacio expositivo se ha más que duplicado: sobre cerca de 1000 m2, 25 empresas presentarán sus productos y servicios para optimizar la gestión empresarial de la energía y el agua. El abanico temático abarca desde la adquisición y la utilización racional de la energía, pasando por el aprovechamiento de las energías renovables, el comercio de emisiones, la captación y el tratamiento de agua, la dirección científica de proyectos y el asesoramiento en programas de subvenciones. También en el Foro del pabellón 7A discutirán los expertos sus sugerencias con otros usuarios potenciales. Con una moderna tecnología de información y telecomunicación se simplifican los procesos comerciales en el sector de las bebidas, y esta es la meta de los organizadores del pabellón temático IT@Beverage Industry, la NürnbergMesse y el Instituto de Investigación para la Gestión y la Logística de las Bebidas del Laboratorio de Ensayos y Formación de Cervecería (VLB) de Berlín. En el pabellón 9 presentarán 15 empresas sobre una superficie aproximada de 600 m2 soluciones de software y soluciones móviles, servicios online, externalización de servicios IT, RFID, seguridad IT y otras muchas cosas. El foro brinda también aquí la posibilidad de intercambiar opiniones. Los principales móviles de la visita son preparación de decisiones de inversión, orientación en el mercado, información acerca de novedades o fidelización de los clientes. Actividades feriales como la velada de BRAU Beviale, la entrega del European Beer Star Award o las numerosas invitaciones de los expositores por las tardes, son un perfecto foro para discutir sobre los escenarios del comportamiento futuro del consumidor europeo. ¿Qué beberán los europeos en el año 2015? Desde Estocolmo hasta Atenas hay un gran número de LOHAS (Lifestyle Of Health And Sustainability) dispuestos a pagar un suplemento por marcas éticas, o ¿se convirtieron ya hace tiempo contra su voluntad en cazadores de gangas porque el dinero disponible es cada vez menor y el precio de la etiqueta se ha convertido en el criterio principal de compra? Aspectos socioculturales, políticos, económicos, técnicos e incluso ecológicos fluyen en los diferentes escenarios que dibujan las instituciones europeas del futuro del mercado de las bebidas. En definitiva, la industria europea de las bebidas es un importante motor de empleo. La competitividad de las empresas dependerá también en el futuro de su capacidad de reaccionar a los retos de una demanda cambiante. Importante factor económico: la industria europea de las bebidas La industria transformadora de la Unión Europea (UE) es un importante sector propio que concentra alrededor de una quinta parte de la producción comunitaria y una cifra próxima a los 34 millones de puestos de trabajo. El sector de alimentos y bebidas, que forma parte de la industria transformadora, movió en 2006 alrededor del 2% del producto nacional bruto europeo. A primera vista no parece mucho, pero la cifra total de negocios de este sector ascendió en 2006 a cerca de 870.000 millones de euros y, con 4,3 millones de puestos de trabajo, el sector de alimentos y bebidas es el mayor empleador de la industria transformadora. A consecuencia de la globalización y la consolidación, en los pasados años hubo que reducir muchos puestos de trabajo. No obstante, la industria de las bebidas y, especialmente, de bebidas alcohólicas no tiene mucho que envidiar cuando se trata de puestos de trabajo: la industria de las bebidas alcohólicas emplea a 50.000 personas directamente y a cerca de 250.000 indirectamente. El sector de la cervecería tiene cifras todavía más impresionantes: las 3.000 cervecerías de Europa dan trabajo a 164.000 empleados. Aparte crean trabajo indirecto a 2,6 millones de personas, cifra que equivale aproximadamente a las economías nacionales de Finlandia, Dinamarca o Eslovaquia (International Center for Alcohol Policies, 2006). Se calcula que de cada puesto de trabajo en el sector cervecero dependen dos en el comercio, dos en la industria proveedora y casi doce en la gastronomía. El comercio al por mayor, al por menor y la gastronomía son los mayores beneficiados del poder económico de este sector. Si a ello se suman los 3.000 puestos de trabajo en las agencias de publicidad, los 38.000 en la industria del envase y el embalaje (botellas, latas, cartones), los 15.000 en ingeniería mecánica y los 145.000 en la agricultura, resultan más de 3 millones de empleos o, dicho de otro modo, el 2% de todos los puestos de trabajo civiles en la UE, que forman parte de la industria de la fabricación de cerveza y bebidas alcohólicas. Nuevos productos para una alimentación sana El sector cervecero y de alimentación sigue estando dominado por pequeñas y medianas empresas, lo que preocupa especialmente a la Comisión Europea. Aquí se preguntan cómo pueden realizar estas empresas las inversiones necesarias para desarrollar nuevos productos y adaptarse a los cambios demográficos (envejecimiento de la sociedad, migración), así como a los cambios producidos por enfermedades (alergias, enfermedades provocadas por una mala alimentación, obesidad), estilo de vida y competencia (European Commission, Perspectives for Food 2030). Además se encuentran los ambiciosos objetivos de la Estrategia de Lisboa (2000) de incrementar los gastos en investigación y desarrollo hasta 2010 en un 3% del producto interior bruto de la UE, debiendo aportar 2/3 las empresas y 1/3 el sector público. Hasta la fecha, la UE no ha logrado este objetivo. La meta a largo plazo del sector de las bebidas y cervecero será crear productos con ayuda de la ciencia y la tecnología en cuya etiqueta puedan imprimir frases como "Reduce el riesgo de..." o "Tiene efectos positivos sobre la función...". Todas las miradas van dirigidas hoy al mercado asiático, donde se impulsa la investigación de los ingredientes bioactivos de las plantas asiáticas que se encuentran en las bebidas chinas y japonesas. Las empresas que operan globalmente, con departamentos de investigación y desarrollo perfectamente equipados, tienen sin duda una ventaja estratégica frente a las pequeñas y medianas empresas del sector. Éstas, por su parte, pueden defenderse con éxito si se esfuerzan a tiempo por asociarse con inversores y laboratorios de investigación privados. Es necesario comer y beber, pero ¿cuánto? Los investigadores del mercado más precavidos prefieren no escudriñar en la bola de cristal y se ocupan de la situación actual del mercado europeo de las bebidas. Pero esta situación es poco clarificadora. Todavía no puede predecirse cómo evolucionará el consumo de bebidas en Europa a medio plazo ante los fuertes incrementos de los precios de todas las materias primas agrícolas importantes. Es necesario comer y beber, asegura un dicho popular. La única pregunta es: ¿cuánto? Desde hace semanas, los consumidores europeos están notando en sus bolsillos el encarecimiento de los alimentos y las bebidas. En vista del incremento de los precios de más de 90% en los últimos dos años de todas las materias primas agrícolas (Food and Agriculture Organization of the United Nations, FAO, abril de 2008), los consumidores pueden estar contentos de que esta carestía llegara con tanto retraso. A causa de la dura competencia, numerosos fabricantes parecen no haberse atrevido a pasar inmediatamente al consumidor el fuerte incremento de los precios de las materias primas y de la Energía. Hoy puede asegurarse que los gastos de los consumidores europeos en alimentos y bebidas no podrán continuar al nivel actual En 2004, el hogar medio europeo gastaba entre un 10 y un 20% de sus ingresos en alimentos y bebidas alcohólicas (Economic Research Service ERS del United States Department of Agriculture). Este valor se considera "normal" para los países industrializados. En comparación, el hogar medio americano sólo gastaba un 7% en comida y bebida. Estas cifras se refieren únicamente al consumo en la propia casa. Es decir, si el estadounidense gasta menos en comer y beber, se debe a que sus visitas a restaurantes, hamburgueserías y cafeterías no formaban parte de esta estadística. Además, muchos alimentos son más caros en Europa debido a que los impuestos, las contribuciones y los salarios son más altos que en EE.UU. Debido a un Producto Interior Bruto (PIB) relativamente bajo en comparación con EE.UU., los consumidores pagan en los supermercados más por los alimentos y las bebidas en países como Grecia (23 %), Italia o Gran Bretaña (ambos 17 %) y Alemania (15 %). Esta diferencia es todavía mayor en los países de Europa Central y Oriental, cuyos gastos en alimentos y bebidas ascienden al 20%, en los países del Báltico y Rusia incluso todavía más: Estonia 21%, Lituania 28%, Letonia 24% y Rusia 37% (ERS). Con estas cifras no se encuentran en una situación tan crítica como lo hacen actualmente la mayoría de los países en vías de desarrollo, cuyos hogares gastan entre un 60 y un 80% en alimentos y bebidas. Pero hasta finales de año podrían reflejarse negativamente en las balanzas comerciales de los fabricantes de bebidas ciertas restricciones en el consumo o compras sustitutivas. Una vez que finalice la crisis crediticia estadounidense, será el futuro desarrollo económico de la UE el que decida qué, cómo y a qué precio consumirá el europeo a medio plazo. Independientemente de ello se difuminarán los límites entre las bebidas, los alimentos y los medicamentos, entre otras cosas debido a la creciente presión de legisladores y aseguradoras sobre el consumidor y la industria, de no continuar aceptando las enfermedades resultantes de una mala alimentación Pero hasta qué punto se limitará el consumo de bebidas alcohólicas, convirtiéndose en productos principales las bebidas con provecho adicional, dependerá en definitiva de la decisión de los consumidores, que tomarán considerando aspectos económicos y psicológicos .
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