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SAIE Due Living 2007


07/03/2007 EDEN Edilizia Design Energia Natura (Construcción, Diseño, Energía, Naturaleza)

EDEN Edilizia Design Energia Natura (Construcción, Diseño, Energía, Naturaleza)

Exhibición-catálogo de productos, tecnologías, componentes para la Arquitectura Sostenible y el Ahorro Energético

EL ESCENARIO
Hoy en día ya no es posible ignorar que el desarrollo de las actividades humanas amenaza con
emprender un camino irreversible, cuya conclusión está representada por el colapso del planeta Tierra.
La calidad de nuestro futuro depende de nuestros tiempos de reacción.
El estilo de vida de la sociedad contemporánea influye negativamente en el ecosistema por lo menos en
dos maneras, estrechamente relacionadas entre sí: por un lado, a través del rápido agotamiento de
recursos energéticos no renovables como petróleo, carbón y gas natural; por el otro, a través de los
cambios climáticos causados por la explotación de estos recursos. El hecho de que el agotamiento de
los combustibles fósiles tenga lugar dentro de veinte o cinquenta años no cambia la esencia del
problema: la energía derivada de estas fuentes se hará cada vez más cara y a corto plazo no están
disponibles alternativas concretas. Además, como establecido por el 4° Informe sobre el Clima del
International Panel on Climate Change de las Naciones Unidas (2007), ya es cierto que el aumento de
la temperatura media terrestre se debe a las actividades humanas y, en particular, al mayor efecto
invernadero causado por el elevado contenido de CO2 en la atmósfera. En la actualidad, la
concentración de anhídrido carbónico en el aire que respiramos es la más alta de los últimos 650.000
años y ha crecido del 30% desde la Revolución Industrial hasta la fecha.
El calentamiento de la atmósfera es inequivocable, de hecho 11 de los últimos 12 años figuran entre los
más cálidos desde cuando se empezó a registrar de manera sistemática los datos acerca de la
evolución del estado del planeta. Las consecuencias de esta “presión climática” determinarán un
aumento adicional de las temperaturas, que crecerán con una media del 0,2°C cada década en el
próximo siglo y una subida del nivel de los mares incluída entre 20 y 90 cm. Se trata de cambios ya
puestos en marcha que, de todas maneras, no desacelararán en los próximos siglos a causa de la
inercia térmica de los océanos.
El Protocolo de Kyoto, en vigor desde el 16 de febrero de 2005 con término en el 2012, ha sido un
primer paso, tímido pero significativo, para tratar de mantener bajo control estos graves problemas.
Paralelamente al desarrollo de soluciones alternativas –que conllevan necesariamente largos tiempos
de aplicación- el acto más responsable que se puede realizar en la actualidad es el de reducir nuestro
apetito energético. La sociedad contemporánea en este momento está encaminada hacia un
crecimiento incontrolado e intolerable y, si queremos garantizar su durabilidad, hace falta
absolutamente intervenir en los puntos más débiles. El sector de las construcciones en los Países
industrializados consuma hasta el 40% de la demanda energética total y se caracteriza generalmente
por escasos niveles de eficiencia.
Por lo tanto el relativo potencial de ahorro es enorme y, además, se puede explotar de manera efectiva
en el inmediato futuro, adoptando tecnologías sencillas y ya disponibles en el mercado, siempre que se
actúe de manera rápida y eficaz. Para limitar el impacto de las actividades antrópicas sobre el
ecosistema, por lo tanto, el carácter “energívoro” del sector de la construcción puede y tiene que ser
reducido de manera drástica, lo más antes posible.
La palabra llave en este sentido es Arquitectura Sostenible, directamente relacionada con el concepto
de Desarrollo Sostenible, es decir, como mencionado en el famoso informe Brundtland de 1987, “áquel
desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones
futuras para satisfacer sus proprias necesidades”.
La Arquitectura representa el resultado extremo de la modificación del mundo circunstante a través de
productos y dispositivos tecnológicos concebidos en función de las multiformes exigencias del hombre
que, para decir la verdad, amenzan con revelarse excesivas. Con relación a lo mencionado, es
indispensable incluir en el conjunto de sus exigencias operativas los principios del diseño
energéticamente y ecológicamente consciente, basados en competencias científicas y análisis
interdisciplinarias del comportamiento del edificio, entendido como un organismo sistémico
inevitablemente relacionado con el contexto en el que se encuentra. Por consiguiente el diseño
arquitectónico tiene que contribuir a determinar la calidad de la construcción a través de elecciones que
tengan en cuenta la estrecha relación entre tecnologías, medioambiente, bienestar y salud.
Las actuales lógicas de la construcción, por el contrario, se basan principalmente en una relación
conflictiva entre interior y exterior, donde el envolvente sirve de barrera y las instalaciones garantizan
un bienestar artificial, ya demasiado caro en todos los sentidos. El impacto de los edificios construidos
sobre el ecosistema global es por lo tanto preocupante, y en Italia también la situación no es
confortante: alrededor de un tercio de nuestras necesidades energéticas totales se puede atribuir a
procesos de gestión y fruición de los edificios. Si se considera no sólo la cantidad de energía útil, sino
también la energía primaria necesaria para obtenerla, y se calcula también la cuota incorporada en los
materiales de construcción, el porcentaje alcanza el 50%. Para garantizar las elevadas condiciones de
confort a las cuales estamos acostumbrados, se exigen elevados consumos que, a causa de los
actuales sistemas de generación, conllevan un inexórable aumento de la contaminación del aire, de las
aguas y del suelo. Nuestro bienestar en los espacios delimitados se logra a través de un empleo
intensivo de las instalaciones técnicas, alimentadas casi exclusivamente por las fuentes energéticas
convencionales de origen fósil ya mencionadas. Todo esto causa graves repercusiones económicas,
basta con decir que el recibo energético medio de la familia italiana roza los 1.500 €/año. Tampoco hay
que subestimar las implicaciones de tipo medioambiental: a cada kilovatio-hora térmico, en nuestro
país, corresponde la emisión en la atmósfera de unos 0,3 kg de CO2, valor que sube a unos 0,7 para el
kilovatio-hora eléctrico, lo que quiere decir algunas toneladas al año por cada hogar.
Por último, hace falta considerar también otro tipo de impactos no menos graves, siempre relacionados
con las modalidades de fruición de los edificios, como la explotación inconciente de los recursos
naturales, los problemas relacionados con la salud y la seguridad en los espacios internos, los
problemas de la gestión y eliminación segura de los deshechos.
Con respecto a la mayor parte de estas cuestiones, el nuevo panorama normativo italiano acerca de los
temas energéticos y medioambientales quiere brindar respuestas y soluciones concretas. Por fin se
plantean cambios esenciales en la concepción del sistema edificio-instalación que, en el curso de
algunos años, tendrá que convertirse de muy “energívoro” en altamente eficiente, sobre todo en lo que
se refiere a las necesidades totales para la climatización (es decir, calefacción, pero también
refrigeración veraniega). En este contexto, van a desempeñar un papel estratégico la aplicación de la
Ley de Presupuestos 2007, la revisión del D. Lgs. 192/05, recién publicada con el D. Lgs. n. 311/06, y
la última versión de la Cuenta Energía para las instalaciones fotovoltaicas, disposiciones que forman
parte de un único plano ordenado y orgánico para la promoción de la eficiencia enérgetica y la
explotación de las fuentes renovables. El conjunto de los vínculos e incentivos de vario tipo previstos
puede revolucionar realmente la manera de concebir la arquitectura, en favor de prácticas
efectivamente sostenibles.
EL ACONTECIMIENTO EDEN
LA EXPOSICIÓN CATÁLOGO
Para brindar una señal fuerte de reacción a los problemas antes destacados, SAIEDUE LIVING, con la
colaboración científica del Departamento BEST del Politécnico de Milán, ha realizado el proyecto “EDEN
– Edilizia Design Energia Natura” (Construcción, Diseño, Energía, Naturaleza) que explora, desde una
perspectiva original, el tema de la sostenibilidad medioambiental en los ámbitos de la arquitectura y del
diseño industrial, conyugando los aspectos informativos, típicos del campo de la comunicación y de la
información, con el enfoque racional y riguroso característico del mundo de la investigación.
La exposición-catálogo, organizada en el pabellón 35 de la Feria de Bologna, ofrece una articulada
selección de productos innovadores presentados por empresas que, en distintos niveles y en diferentes
medidas, encaran los mismos temas ecocompatibles. Eficiencia y ahorro energético, utilización de
materiales ecológicos, reducción de las emisiones contaminantes, empleo de las fuentes renovables,
cuidado para la salubridad de los espacios delimitados, son algunos de los temas que caracterizan la
exposición. Un viaje a través de soluciones derivadas de la tradición o bien inspiradas en el progreso
tecnológico, entre productos y dispositivos para las instalaciones, entre objectos de diseño y elementos
para el envolvente, compartiendo todos un enfoque sostenible certificado de manera científica. Esta
exposición de fuerte impacto escenográfico y emocional ha sido realizada por el estudio B&B Color
Design que en 2006 contribuyó a decretar el éxito de la exposición 100% Colors. El recorrido de EDEN
informa al visitante a través de las emociones. El conocimiento de los productos para la construcción de
los cuales depende el futuro del planeta se une al encuentro regenerante con la naturaleza y a la
“visión” de los desastres que una arquitectura irresponsable ha causado al planeta, resumidos de
manera dramática en el corner “monstruo-muestra”. Dentro del panorama industrial italiano de la
construcción, las empresas con una marcada conciencia medioambiental representan un nicho de
mercado todavía limitado, pero se registra una constante y progresiva ampliación, estimulada por las
exigencias de los usuarios que exigen cada vez más servicios, materiales y técnicas realmente
ecocompatibles. El procedimento de selección de EDEN puede considerarse un reflejo limitado, pero
fiel, de la evolución en curso. No es un caso qua la mayor parte de las empresas presentes esté dotada
de certificaciones de calidad y esté poniendo en acto políticas para la reducción de los derroches
energéticos en fase de producción. Interesante es la propensión de aproximadamente la mitad de las
marcas seleccionadas a reducir los residuos y deshechos de las elaboraciones, tanto del producto
mismo como de productos procedentes de otros sectores productivos, con la finalidad de poner en
marcha un círculo virtuoso de explotación de los “deshechos” como recurso. Otros dos sectores
característicos del cambio en curso son representados por las empresas que producen sistemas
innovadores de explotación activa de las fuentes energéticas renovables y por las que producen
sistemas para reducir los derroches de energía a través del envolvente de la construcción.
LAS CONFERENCIAS
Las conferencias, el verdadero corazón formativo e informativo de EDEN, se articulan en tres sesiones:
Diseñar la Arquitectura Sostenible (miércoles 14 de marzo, a las 10:30), Investigación y desarrollo
sostenible (miércoles 14 de marzo, a las 15:30), Políticas para la Sostenibilidad (jueves 15 de marzo, a
las 14:30). Objetivo principal es la divulgación de la cultura y de las competencias técnicos-científicas
que están en la base de la planificación y realización de la Arquitectura Sostenible. A través de las
ponencias de acreditados representantes del mundo del diseño, de las instituciones públicas y de los
sectores de la investigación y del desarrollo, se ilustrarán desde un enfoque multidisciplinario obras
realizadas, estrategias y experimentaciones innovadoras, capaces de esbozar el actual estado del arte.
Si a través de EDEN se logrará estimular el pensamiento crítico y el conoscimento de los efectos de
nuestras acciones incluso las más pequeñas, estimulando por consiguiente el sentido de
responsabilidad hacia el mundo en el que vivimos, podremos decir de haber dado otro paso hacia un
futuro realmente sostenible.


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(Fuente de información: Bologna Fiere)

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